El brevete peruano no es uno solo: existen dos clases principales con múltiples subcategorías, cada una autorizada para conducir tipos específicos de vehículos. Tener la licencia de auto particular —que es la A-I, no la B-I como suele creerse— no te autoriza a conducir moto, taxi, bus ni camión. Cada categoría tiene su propio proceso de obtención, examen específico, costo y edad mínima. Conducir con una categoría que no corresponde al vehículo es una infracción grave equivalente a conducir sin licencia: multa de hasta 50% de la UIT y retención del vehículo.
El sistema de categorías está regulado por el Reglamento Nacional de Licencias de Conducir (DS N° 007-2016-MTC). Y conviene deshacer de entrada la confusión más extendida: la clase A es la de los vehículos con cuatro ruedas —autos, camionetas, buses y camiones— y la clase B es la de los vehículos menores, es decir motos y mototaxis. Mucha gente lo tiene al revés. Entender qué categoría necesitas antes de tramitar evita pagar dos veces: la A-I sirve para tu auto particular, pero para trabajar como taxista necesitas la A-IIa, y para la moto una licencia de clase B aparte.
Clase A: autos, camionetas, buses y camiones
La clase A cubre todos los vehículos automotores de cuatro ruedas. Su primera categoría, la A-I, no es profesional: es la licencia corriente que saca cualquiera para su auto, se obtiene por otorgamiento directo desde los 18 años con secundaria completa, y no exige haber tenido antes ninguna otra. Las demás categorías de la clase A sí son profesionales y no se obtienen de cero: se llega a ellas por recategorización partiendo de la A-I, con el curso de una escuela de conductores (la constancia se llama COFIPRO).
- Clase A Categoría I (A-I): autos, camionetas y furgonetas de uso particular (categorías M1 y M2) y vehículos de mercancías N1, con posibilidad de remolque ligero. Edad mínima: 18 años. Es la licencia más común del país.
- Clase A Categoría II-a: vehículos M1 destinados a transporte especial de pasajeros —taxi, turismo, transporte transfronterizo y vehículos de emergencia—. Esta, y no la A-I, es la licencia del taxista.
- Clase A Categoría II-b: vehículos M2 y M3 de hasta 6 toneladas para transporte de personas en cualquier modalidad, y mercancías N2. Aquí entran combis, microbuses y camiones medianos.
- Clase A Categoría III-a: vehículos M3 de más de 6 toneladas para transporte de personas, es decir los buses grandes, incluidos los interprovinciales.
- Clase A Categoría III-b: vehículos de mercancías N3 —camión pesado, volquete, tracto—, con posibilidad de acoplar remolques.
- Clase A Categoría III-c: permite conducir indistintamente lo de la III-a y lo de la III-b.
Ojo con la jerarquía, porque ahorra trámites: las licencias III-a, III-b y III-c autorizan también a conducir los vehículos de las categorías I, II-a y II-b. Quien tiene una licencia de camión pesado no necesita sacar la A-I aparte.
Clase B: motos, mototaxis y vehículos menores
- Clase B Categoría I (B-I): vehículos no motorizados de tres ruedas dedicados al servicio de transporte público especial de pasajeros. No tiene nada que ver con los autos, por mucho que se repita lo contrario.
- Clase B Categoría II-a: vehículos de las categorías L1 y L2 —bicimotos y ciclomotores— para transporte particular de pasajeros o de mercancías.
- Clase B Categoría II-b: vehículos L3 y L4, es decir las motocicletas lineales, para uso particular. Permite además conducir lo de la categoría anterior.
- Clase B Categoría II-c: vehículos L5, o sea los mototaxis dedicados al servicio público especial de pasajeros y al transporte de mercancías. Es la única categoría de la clase B que el reglamento considera profesional.
Un detalle administrativo que conviene saber antes de hacer cola en la ventanilla equivocada: las licencias de clase B las emiten las municipalidades provinciales, no la dirección regional de transportes.
Jerarquía: qué incluye cada licencia y qué no
La jerarquía funciona dentro de cada clase, no entre clases. Una A-III autoriza los vehículos de la A-I, la A-II-a y la A-II-b, de modo que quien conduce un tráiler no necesita sacar la A-I aparte; la lógica es que quien está capacitado para conducir un camión puede conducir un vehículo más pequeño.
Lo que no ocurre es el cruce entre clases: tener la A-I del auto no te habilita para la moto ni para el mototaxi, por muchos años que lleves manejando. Son vehículos con una dinámica de conducción distinta y el reglamento los separa en otra clase, así que hay que tramitar una segunda licencia, con sus propios exámenes y su propio pago.
Para trabajar como taxista necesitas la A-II-a, aunque manejes exactamente el mismo auto que con la A-I. La diferencia no está en el vehículo sino en el uso: el reglamento reserva esa categoría al servicio de transporte especial de pasajeros, que incluye taxi y turismo. Es una licencia profesional, así que sale por recategorización y no de cero.
Cómo subir de categoría (recategorización)
Si ya tienes la A-I y quieres conducir profesionalmente, el proceso se llama recategorización. Para la A-II-a, el artículo 14 del reglamento pide: secundaria completa, licencia A-I vigente con una antigüedad no menor de dos años, no tener multas de tránsito pendientes de pago ni sanciones pendientes de cumplimiento, no estar suspendido ni inhabilitado, certificado de salud, la constancia COFIPRO de una escuela de conductores autorizada y aprobar los exámenes de conocimientos y de habilidades de la nueva categoría. Ojo con el requisito de las multas: es el que más expedientes frena, y conviene revisar antes tu récord del conductor.
El costo total de la recategorización (curso COFIPRO + exámenes + derechos MTC) oscila entre S/800 y S/1,500 según la categoría objetivo y la escuela de conductores elegida. El curso COFIPRO dura entre 3 y 6 semanas dependiendo de la subcategoría. Para la revalidación periódica de licencias profesionales, revisa nuestra guía específica.
Preguntas frecuentes
Tengo brevete A-I. ¿Puedo manejar una camioneta pick-up?
Sí, siempre que sea para uso particular. La A-I cubre los vehículos de transporte de personas de las categorías M1 y M2 y los de mercancías N1, y ahí entran las pick-up de uso personal (Toyota Hilux, Nissan Frontier, Mitsubishi L200, Ford Ranger), las SUV y las vans pequeñas. Lo que no puedes manejar con la A-I: moto, mototaxi, taxi, vehículos de transporte público, ni camiones de carga.
¿Puedo sacar la licencia de moto y de auto al mismo tiempo?
Sí. Son trámites independientes y puedes hacerlos a la vez. Acabarás con dos licencias físicas distintas: la A-I para el auto y la B-II-b para la moto. Cada una tiene sus propios exámenes y su propio pago, y además las tramitas en sitios distintos, porque las de clase B las emite la municipalidad provincial. No hay descuento por sacarlas juntas.
¿Qué licencia me exigen Uber, DiDi o inDriver?
Transportar pasajeros a cambio de dinero es servicio de transporte especial, y el reglamento lo ata a la A-II-a, igual que al taxi de la calle. Hacerlo con la A-I te expone a multa y a la retención del vehículo, además de la desactivación de la cuenta. Conviene comprobar qué pide cada plataforma en su propio proceso de alta antes de invertir en la recategorización, porque los requisitos comerciales no siempre coinciden con el mínimo legal.
Para el brevete de moto en detalle, revisa licencia de moto Perú 2026. Para el examen que debes aprobar, visita examen de manejo MTC 2026.
